Teatro íntimo

Archivo deJunio, 2009

las pastelerias cerradas y los bombones sueltos por la calle…

Junio 15th, 2009 | Category: 05 Blog

Los dias en que el vacio llena mi cuerpo, salgo a la calle buscando lo que me falta o encontrando lo que me sobra.
Me compro un caliqueño, entro a un bar donde (aunque no explicitamente) sólo se permita la entrada a hombres. Echo a las máquinas tragaperras, como no se como funcionan me hago amigo de algún ludópata y me ayuda a perder una sola moneda. Después leo el marca me entero de como va la liga de futbol y hago algún comentario en voz alta sobre la clasificación. Se genera debate y me pido un carrajillo con limón quemado en coñac.

Salgo con olor a humo, alcohol y melancolía, entro a algún supermercado me compro bombones, pago con un billete grande y espero algunos segundos antes de soltarlo, la cajera me mira y lo suelto. Introduce la caja en una bolsa, le digo que es para regalar, me dice que no tiene papel de regalo, le pregunto si no le importa que se lo regale sin envolver, se ruboriza, me devuelve el cambio, las monedas caen en mi mano de una a una, en el último centimo nuestros dedos se acarician, mientras las puertas automáticas se abren, Julio Iglesias canta “MANUELA”.

En la calle de enfrente entro a un banco, me siento en el apartado de créditos y le digo al empleado.

Quiero un credito
para seguir amandote,
mi interes será variable
aunque haya turbulencias
Mi capital es mi corazón
que sueña tu cuerpo
Mi depósito mi alma.
Mi TAE, tu.
Mi hipoteca tu mirada.

El banquero me dice
-Lo siento, estamos en crisis -si no tiene aval no podemos hacer nada.

Salgo, camino, camino, camino y reviento.

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largos dias de ausencia.

Junio 15th, 2009 | Category: 05 Blog

He pasado muchos dias sin escribir en el blog.

Perdí la fé en la botella que lanza el naufrago con la creencia ciega de que algún barco la encontrará.

Hoy vuelvo después de haberme bebido un litro de cerveza fresquita casi de un tirón, y la extraña sonmolencia me produce nostalgia de escritura, querencia de palabras, y búsqueda de una explicación al porqué de mi ausencia.

Si dejo de escribir me convierto en un anónimo de mi mismo, un número difuso de D.N.I, que dejó de soñar y empezó a engordar y acercarse a vicios feos.

 Hoy es mañana, y por eso tengo que escribir esto para darme cuenta que si no escribo no sirvo ni para mí ni para nadie.

No se que contar, perdí el hábito de escucharme, en este pueblo hay que hacer esfuerzos por no embrutecerse y convertirse en algo parecido a un gorrino cuya una preocupación es hartarse a carrajillos, copas de anis, piernas de cordero y berberecho fresco.

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